Hola de nuevo Armisan, hemos visto anteriormente cómo la idea de la reencarnación sí está tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, aunque la palabra en sí no es mencionada. En mi post anterior vimos cómo esta creencia estaba totalmente aceptada, incluso por el mismo Jesús.

Estoy de acuerdo con muchas de las afirmaciones que haces, pero otras pienso que no están totalmente acertadas. Por ejemplo, cuando mencionas “tanto en el AT como en el NT no existe la idea de reencarnación porque entra en conflicto con los principios establecidos como, "El alma que peca, esa morirá" (Eze. 18.20). Pero El NT es más amplio todavía, porque dice: "Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después el juicio" (Heb. 9.7).”

Todos sabemos que en la Biblia la muerte o el nacimiento no deben ser siempre entendidos físicamente. Si así fuera, ¿cómo entender, por ejemplo, el precepto de Jesús de “Dejad que los muertos entierren a sus muertos”?. Ningún muerto puede enterrar a otro muerto. Es pues de la muerte espiritual de la que se habla en estos pasajes que mencionas. El pasaje de Hebreos que mencionas está muy claro para mí: una vez que el hombre muere en su naturaleza inferior, pecadora, nace en su naturaleza superior, crística, (o en Cristo, es lo mismo) y esto sólo sucede una vez en todas sus existencias en la Tierra.

Más adelante, mencionas: “ esto (la reencarnación) crearía un gran problema con las doctrinas de la justificación y la salvación”. Efectivamente lo crea. Pero debemos entender que las doctrinas cristianas que han llegado hasta nosotros y la Enseñanza de Cristo no siempre son la misma cosa.

Los cristianos creían en la reencarnación hasta el siglo cuarto, así como los judíos, egipcios, indios, tibetanos, etc. Pero sin duda los Padres de la Iglesia se dijeron a sí mismos que esta creencia daría a las personas demasiado tiempo, estaban mejorando demasiado lento, y si la idea de reencarnación se eliminaba, harían un progreso más veloz, ¡pues pensarían que sólo hay una vida para hacerse perfectos! Gradualmente la Iglesia inventó más y más horrores a fin de asustar a las personas y conseguir que se volvieran obedientes, como consecuencia, ¡en la Edad Media todos creían que habia demonios, Infierno y condenación eterna! La creencia en la reencarnación fue abolida, de forma que el miedo forzara a las personas a vivir mejores vidas, pero el resultado fue que no sólo no mejoraron, sino que se volvieron peores y peores ¡y más encima ignorantes! Debemos volver a esta creencia. Sin ella nada es verdad, nada tiene sentido en la vida, y Dios se vuelve un monstruo de crueldad.